El aceite de canola y sus propiedades curativas

La canola es una planta oleaginosa originaria de Canadá y una de las plantas en su tipo mas cultivadas del mundo. Con esta especie se elabora el aceite de canola utilizando la tecnología de prensado en frío, que permite que las semillas conserven sus propiedades curativas hasta obtener el producto final (el aceite propiamente dicho). La técnica anteriormente nombrada es fundamental para conservar los beneficios del producto en cuanto a sus ácidos grasos esenciales y bajo contenido de grasas saturadas. El rasgo distintivo de este aceite es el equilibrio que mantiene entre sus ácidos grasos, muy diferente de otros aceites vegetales:
-11% de omega 3 (10 veces superior al aceite de oliva o girasol)
-21% de omega 6
-61% de omega 9
-50% menos de ácidos grasos saturados que otros aceites
Su balance de OMEGA 3/OMEGA 6 se asemeja al ideal recomendado por las guías internacionales.
Contiene omega 3 el cual es difícil de encontrar en nuestra alimentación occidental .
La importancia de los ácidos grasos radica en su efectividad en la prevención y tratamiento de diversas enfermedades cardiovasculares como por ejemplo en los altos niveles de colesterol y lípidos, en la prevención de la trombosis, arritmias y ataques cardiacos
Los ácidos omega 6 y omega 3 no son sintetizados por el organismo, por este motivo, es necesario incorporarlos desde una fuente externa. Estas grasas desempeñan un papel importante también en el crecimiento, la reproducción, la visión, ayudan a mantener la piel saludable, ayudan a prevenir enfermedades inmunes tales como la artritis reumatoidea, ayudan a prevenir la enfermedad de Alzheimer, mejoran el estado de los pacientes con epilepsia y alivian los problemas de varices.

Actividad fisica y adelgazamiento

Es interesante conocer el mecanismo por el cual se queman calorías con la actividad física ya que el ejercicio es una de las bases para poder adelgazar es importante saber en primer término que la glucosa es el principal combustible del organismo, esta se almacena como glucógeno en los músculos y en el hígado. La cantidad de glucógeno (que luego se convertirá en glucosa) que tengamos en los músculos es clave al momento de realizar una actividad física ya que es nuestra principal fuente de energia. Los hidratos de carbono tienen la particularidad que rápidamente se puede convertir en glucosa, por esta razón los deportistas comienzan a consumir hidratos de carbono complejos (pastas, cereales, legumbres, etc) varios días antes de la competencia, de esta forma, van formando sus depósitos de glucógeno para poder afrontar la actividad física intensa.
L a segunda fuente de energía es la grasa corporal, luego de realizar un ejercicio físico sostenido durante aproximadamente 20 minutos empezamos a consumir los depósitos de lípidos (grasa). Si bien las grasas proporcionan energía para la actividad muscular, no es recomendable hacer una dieta rica en grasa ya que es conocido el efecto de las grasas y su relación con las enfermedades cardiovasculares. Si bien hacer ejercicio baja las probabiliades de padecer alguna enfermedad de este tipo, no da protección total y absoluta.
Las proteínas son nutrientes necesarios para la formación de musculo y para la reparación de tejido, pero no son una fuente importante de energía. El organismo remueve estos depósitos de proteína solamente si no hay cantidades suficientes de hidratos de carbono y grasas. En condiciones normales, estemos realizando actividad física o no, el requerimiento de proteínas no varía. Si hay un consumo excesivo de proteína aumenta la eliminación de orina, se sobrecarga el riñon e hígado, puede haber deshidratación y verse afectado el desempeño del deportista.

Depresión: ayudar con la alimentación

En la depresión si bien es una patología mental, se la puede ayudar mucho a mejorar con la alimentación. Es una enfermedad que compromete todo el organismo. Los síntomas pueden ser variados: fatiga crónica, alteraciones del sueño (insomnio o exceso de sueño), patrones de alimentación que se alteran, dolor de cabeza, de espalda, trastornos digestivos, irritabilidad, pérdida de interés en los pasatiempos preferidos y sentimientos de inferioridad. Los síntomas pueden durar semanas, meses o años. Las causas de la depresión no se conocen completamente pero es muy probable que sean muchas y muy variadas.
Los alimentos que consumimos influyen notoriamente sobre el nivel de ciertos neurotransmisores (dopamina, serotonina y norepinefrina) que están relacionados con nuestro estado de ánimo. Los alimentos que consumimos influyen fuertemente en el comportamiento de nuestro cerebro. Se cree que una dieta inadecuada es una causa frecuente de depresión.
Recomendaciones:
-Coma abundantes frutas, vegetales y legumbres
-Limite el consumo de fenilalanina (presente en bebidas, gaseosas y productos alimenticios que contienen aspartamo), este aminoácido contiene el químico fenol que es altamente alergénico. La mayoría de las personas depresivas son alérgicas a determinadas sustancias.
-Evite los alimentos ricos en grasas saturadas. Consumir carne o alimentos fritos, como hamburguesas o papas fritas, produce lentitud mental y fatiga. Estas grasas interfieren l correcto flujo sanguíneo especialmente hacia el cerebro.
-Evite los productos que contengan en su composición azúcar blanco. El organismo reacciona mas rápido ante el azúcar que ante los hidratos de carbono complejos (pastas, cereales, legumbres). Al consumir azúcar se experimenta un aumento de energía que va seguido rápidamente de fatiga y depresión.
-Evite las bebidas alcoholicas, la cafeína y los alimentos procesados.
-Mantenga activa su mente, descanse bien y practique ejercicio con regularidad. Camine, nade o realice cualquier actividad que le agrade. Evite las situaciones estresantes.
-Aprenda a reconocer y a “reestructurar” sus patrones negativos de pensamiento, en esto puede serle de gran utilidad una consulta con un psicólogo o psiquiatra. Un profesional puede ayudarle a modificar hábitos muy arraigados.

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