Cuando
comenzamos con un plan alimentario para bajar de peso es muy bueno optar
también por incluir algunos ejercicios para quemar grasa más rápidamente,
esto sólo puede hacerse si la condición física y salud del individuo lo
permiten. Suponiendo que la persona no tiene contraindicaciones para realizar
ninguna actividad física y siempre teniendo en cuenta que para personas no
entrenada la intensidad y duración del ejercicio deben ir de menor a mayor se
pueden optar por varios tipos de ejercicios: entre los cuales se encuentran los
aeróbicos y los anaeróbicos, los primeros
se realizan sin "deuda de oxígeno" y los segundos son los que
se realizan con "deuda de oxígeno" y en donde hay formación de ácido
láctico en los músculos. Sumar al plan de alimentación una rutina que combine
ejercicios aeróbicos y anaeróbicos puede ser una buena manera para quemar
grasas más rápidamente.
Se deben incluir bastantes
ejercicios aeróbicos que tendrán aparte del beneficio de bajar de peso otros
tantos que se enuncian a continuación:
-Incluir
estos ejercicios ayudarán a bajar de peso y a mantener el peso perdido,
ayudando muchas veces a que no se esté tan exigido con el plan alimentario.
-Nos
darán una mayor resistencia
-Son una
buena forma de controlar la presión arterial
-Para las
personas que padecen osteoporosis puede ser una forma de mantener a raya la
enfermedad y para las personas que no la padecen pueden ser una buena forma de
prevención de la misma.
-El
ejercicio incrementa la producción de endorfinas las cuales son sustancias que
al ser volcadas en el torrente sanguíneo nos dan sensación de bienestar y
euforia.
Los
ejercicios también se pueden clasificar en ejercicios de bajo impacto y de alto
impacto. Entre los ejercicios de bajo impacto podemos nombrar a la caminata, la
natación, andar en bicicleta, etc. entre los ejercicios de alto impacto podemos
nombrar a la carrera pedestre, el tenis, el padre, el squash, el fútbol, el
básquetbol, etc.
Es
importante la consulta con el médico de cabecera antes que embarcarse en la
práctica de cualquier práctica deportiva, el mismo determinará si se está en
condiciones de practicar la actividad en particular que le interese la persona.
Es
fundamental que reconozcamos nuestros límites y empezar con la actividad física
de a poco y entendiendo que si nunca practicamos o hace mucho que no lo
hacemos, nuestro cuerpo se debe acostumbrar al estímulo, si nosotros le
exigimos demasiado en los primeros días corremos el riesgo de lesionarnos y no
poder seguir adelante con el entrenamiento.
En la
práctica de la actividad física siempre es recomendable estar acompañado por un
profesor de educación física que nos pueda guiar hacia nuestros objetivos y él
cual sabrá planear un programa adecuado para nosotros y nuestras capacidades.
